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País e idioma

Cultura en la República Checa

La República Checa es un país con una larga tradición de vida cultural en todas sus áreas de pensamiento: desde la arquitectura, pasando por el teatro, el cine, la literatura hasta la música. Aquí nos limitamos a ofrecer algunas recomendaciones básicas e interesantes, especialmente de la época actual.

UNESCO

En la República Checa hay 12 monumentos inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la UNESCO. Ante todo, se tratan de monumentos arquitectónicos de distintas épocas (por ej., el centro histórico de Praga, Český Krumlov o todo el pueblo de Holašovice), aunque también de obras arquitectónicas modernas (la vila Tugendhat de Brno).

Largometrajes

El cine checo (y checoslovaco) tenía reputación a nivel mundial, especialmente en los años 60 del siglo XX en relación con la Nueva ola.

El prestigioso premio Oscar en la categoría de "Mejor película extranjera" fue concedido a tres películas, concretamente en 1965 con Obchod na korze (La tienda de la calle mayor, dirigida por Ján Kadár y Elmar Klos), dos años más tarde Ostře sledované vlaky (Trenes rigurosamente vigilados, dirigida por Jiří Menzel) y en 1996 Kolja (Kolya, dirigida por Jan Svěrák).

Las películas checas pasan asiduamente por festivales internacionales de todo el mundo. La República Checa, sin ir más lejos, organiza una amplia gama de festivales de cine de los cuales el más prestigioso es el festival de Karlovy Vary (en el 2014 celebró su 49 aniversario). La escuela de cine de verano de Uherské Hradiště, Letní filmová škola, se dedica a géneros más alternativos.

Películas animadas

La República Checa (y especialmente la antigua Checoslovaquia) es conocida por sus películas animadas, tanto para niños como para adultos. En el caso de los niños, mencionamos el fenómeno Večerníček, que se ha convertido en el formato televisivo de difusión continua más largo del país. Se trata de una serie para niños con episodios cortos de unos 10 minutos emitidos cada atardecer de manera ininterrumpida desde 1965. Las películas animadas para adultos son representadas, por ejemplo, por Jan Švankmajer, autor surrealista de fama mundial, creador de cortos y de largometrajes.

Literatura

La literatura checa es mundialmente bien conocida, sobre todo la literatura del siglo XX presentada, por ejemplo, por Karel Čapek (autor de la novela de ciencia ficción Válka s mloky (La guerra de las salamandras) o la obra de teatro R.U.R., en la que se utilizó por primera vez la palabra "robot") o Franz Kafka, autor que escribía en alemán.

El libro más traducido (hasta diez idiomas, incluido el chino o el árabe) y más leído en el mundo es Osudy dobrého vojáka Švejka (Las aventuras del buen soldado Švejk), escrito por Jaroslav Hašek e ilustrado de forma agradable por Josef Lada. El autor checo todavía vivo más respetado es Milan Kundera, que vive en Francia y escribe en francés. La literatura, como un fenómeno relativamente marginal en la cultura actual, desde luego no tiene una postura débil en la República Checa. Los checos son destacados como una nación de lectores - cada año se publican unos 18.000 títulos nuevos, en los municipios del país una biblioteca pública es más visitada que una estación de tren (y eso que la República Checa tiene la segunda red ferroviaria más densa de Europa, después de Gran Bretaña). Regularmente salen una serie de revistas literarias, se organizan sesiones de lectura y se convocan concursos literarios variados (por ejemplo, los últimos diez años se ha vuelto popular el slam de poesía).

De los dramaturgos checos el más conocido en el mundo es Václav Havel, ex presidente de Checoslovaquia, famoso por sus dramas absurdos, o Karel Čapek, de cuya obra R.U.R. viene el término internacional "robot" (ese nombre se lo recomendó su hermano Josef, un destacado artista checoslovaco).

Música

Todo el mundo conoce algunos nombres importantes de la música clásica como Bedřich Smetana, Antonín Dvořák o Leoš Janáček. Estos, sin embargo, presentan tan solo la punta del iceberg de la música checa. Solía decirse "Si es checo, es un músico" y hasta cierto punto tal vez es verdad - a pesar de los esfuerzos devastadores de la música pop checa -. En la República Checa se están haciendo, sobre todo, proyectos menores de diferentes géneros musicales, desde música alternativa a música clásica hasta heavy-metal. En verano la República Checa vive festivales importantes de música (por ejemplo, el Colours of Ostrava), a lo largo del año la rica escena de los clubs (especialmente, en las grandes ciudades), donde cada uno elige un género de su gusto.

Enlaces interesantes

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